Un nuevo gigante está en marcha

Alexis Rojas Aguilera
Fotos: Juan Pablo Carreras y Amauris Betancourt
MAYARI, Holguín.- Un nuevo gigante está en marcha. Recién acaba de concluir la construcción de un Transportador de Banda de 11,2 kilómetros de longitud, para la explotación de la mina ferroniquelífera Pinares de Mayarí.
El nuevo ingenio fue edificado en apenas 24 meses. Ya el pasado 23 de marzo asimiló un ritmo de trabajo que permitió paralizar las operaciones en mina Martí y en los Planos Inclinados, que serán protegidos en correspondencia con su carácter patrimonial.
Construir el Transportador resultó verdadero desafío, con altos volúmenes de trabajo, en condiciones topográficas difíciles y apremio de tiempo.

Justo este último aspecto es relevante, pues la decisión de llevar adelante la inversión, de 59,2 millones de pesos, lo determinó el agotamiento abocado del yacimiento Martí, de la industria niquelífera Comandante René Ramos Latour, de Nicaro.
De hecho y para, al menos, los próximos 15 años, el funcionamiento de esa industria depende del suministro de materia prima desde el yacimiento Pinares, donde también se modernizó el equipamiento de extracción y laboreo minero.

El Transportador de Banda se compone, básicamente, de tres elementos claves: el punto de carga; la propia correa que conduce el mineral de la altura al llano y el punto de descarga y llenado de las volquetas ferroviarias, que trasladan la materia prima a Nicaro, distante unos 30 kilómetros.
Aprovechar el suministro estable de mineral, lograr la eficiencia metalúrgica debida y reducir el consumo de combustibles, es el desafío para los hombres de la industria nicarense.
COMO MAJÁ PLATEADO
Desde el valle de Mayarí, parece un majá plateado reptando por una de las verdes laderas de los Pinares. Pero si esa primera visión es impactante, más resulta verlo, tras el ascenso de la loma de La Bandera.

Apenas allí, está un fruto de la inteligencia humana, altamente automatizado, que tiene corazón en potentes motores eléctricos. Su tecnología es alemana y única en el país.
Obra acometida por unos 700 hombres en sus momentos picos, pertenecientes a empresas del MICONS (seis en total) y de la Industria Básica, entre ellas, la Constructora y Reparadora del Níquel (ECRIN), la contratista, generó fuertes indicadores físicos.
Para no atiborrar de números, basta con señalar que el movimiento de tierra alcanzó los 2, 3 millones de metros3, literalmente “comer” buena parte de las elevaciones por donde corre.

Quizás lo más revelador es que, pese a la potencia de los tractores y la pericia de sus conductores, para avanzar en la durísima roca, fue preciso el uso de explosivos.
Sin embargo, algunos otros datos son necesarios: es capaz de acarrear 800 toneladas de mineral húmedo por hora de funcionamiento, las 24 horas del día; la banda, con dos segmentos en pendientes, es reforzada contra fracturas; tiene 2 000 toneladas de equipos instalados y requirió más de 9 300 toneladas de hormigón armado con 900 t de acero.
Es operado por 64 trabajadores y el colectivo en general suma 95; las estructuras metálicas fueron elaboradas en Moa, Las Tunas y Holguín, lo que abarató costos. Su velocidad promedio de traslación es de 2, 8 metros por segundo y reduce gastos de explotación del yacimiento minero.
De los constructores y demás vinculados al esfuerzo, pueden escribirse cuartillas, pero lo cierto es que ellos hicieron que sea un hecho el nuevo Transportador, vital para el desarrollo perspectivo de la industria del níquel.
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A 600 metros de altitud, en Pinares de Mayarí
La Tierra Prometida

El drama de los Sin Tierra brasileños, contado por dos jóvenes realizadores españoles.
Alexis Rojas Aguilera
Fotos (s): Juan Pablo Carreras
GIBARA, Holguín.- Entre las casi 200 “gentes de cine” de una treintena de países que han “tomado por asalto” este “mágico sitio” de la geografía holguinera que acuna al IV Festival Internacional de Cine Pobre, hay dos jóvenes periodistas de la televisión española que trajeron una conmovedora historia: La tierra prometida.
Documental construido cámara en mano, testimonial por excelencia, urgido de la urgencia, conmovedor del primero al último de sus 59 minutos de duración en formato video digital y producido en 2004, resulta la opera prima de Susana Collantes (dirección, guión y montaje) y Antonio Palomares (fotografía).
Realizadora del Canal 5, Susana contó que el documental,-- que no tiene compromiso más que con la conciencia, ética y pensamiento de ellos, hecho con recursos personales mínimos y elemental tecnología --, penetra en una realidad casi desconocida en el Viejo Continente, por omisión de los grandes centros de la información en Europa, que es la lucha por la vida de los campesinos estructurados en el Movimiento Sin Tierra (MST).
De ese movimiento, existente en varios países latinoamericanos, es el de Brasil el más conocido. Y Brasil es también el país del mundo con mayores desigualdades en el reparto de los recursos naturales y medios de producción, precisó.
En Brasil, añadió, casi la mitad de sus inmensas tierras cultivables están en manos del uno por ciento de la población, tierras en su mayoría baldías o pastizales que forman latifundios.
Solamente el 14% de esas tierras, indicó, se dedica a la producción de alimentos agrícolas, mientras la población rural emigra a las grandes urbes y se hacina en cinturones de miseria y marginalidad. 60 millones de brasileños pasan hambre.
Tal situación de inequidad y desamparo secular generó, en la década de los 80 del pasado siglo, la aparición en ese país de un movimiento social que lucha por la Reforma Agraria, por transformaciones profundas, el Movimiento Sin Tierra, al amparo de la constitución, que contempla la expropiación de grandes extensiones sin cometido social.
Los Sin Tierra, puntualizó Susana, hacen prospección de latifundios improductivos y los ocupan, para forzar el proceso de Reforma Agraria, que implica la indemnización de los terratenientes y reparte el área, en usufructo, entre pequeños productores.
Sin embargo, se trata de un proceso traumático, cruento. Los latifundistas, que se oponen a la democratización del esencial recurso, apelan a la violencia mediante grupos paramilitares y la connivencia del poder judicial local, que facilita la impunidad. Baste recordar que en 2003 más de 70 personas perdieron la vida en conflictos rurales, asesinados por pistoleros.
El MST combate el latifundio como causa del hambre, desempleo, analfabetismo y el subdesarrollo del medio rural. El sueño de esos hombres y mujeres, es conseguir un pedazo de tierra para garantizar el sustento de las familias. Con la llegada de Lula al poder, las esperanzas se incrementaron, pero sigue siendo la tierra una asignatura pendiente en Brasil, todavía es La Tierra Prometida, añadió.
Un día en Madrid, narró, “sentí la necesidad de contarla y, en días de asueto, cámara en ristre y el morral lleno de ilusiones, fuimos a vivir y sentir, a acompañar y sufrir con los Sin Tierra, a luchar para que su drama se conozca desde el corazón de la semilla”.
Antonio, cámara con larga experiencia internacional, amigo de José Cousso, colega asesinado impunemente por la soldadesca imperial yanqui en Bagdad, testigo de excepción de muchas “páginas aborrecibles, de crimen injustificado” de la historia contemporánea, como la guerra de Los Balcanes, Irak o Palestina, señaló que La Tierra Prometida es una experiencia que lo ha “marcao, cojones…” como artista del lente y como persona sensible al dolor humano.
Fueron 15 días de filmaciones sin descanso, grabando los acontecimientos in situ, sin ningún artificio técnico, algo puro, descarnado; en la misma sucesión de lo narrado, exactamente cuando ocurrieron, testimonio en vivo y directo, sin preconcepciones, 24 horas con la cámara lista.
Expresó en nombre de ambos, agradecimiento por la calidez recibida de los gibareños, admiración por la cultura cinematográfica y general que muestran sin empacho al visitante y afirmó que este es el lugar perfecto para un propósito ético y estético tan elevado como el Cine Pobre impulsado por Humberto Solás, cada vez con más poder de convocatoria internacional.
El año próximo esperamos volver. Ya trabajamos para eso en otra página terrible, la inmigración de africanos hacia la enferma tierra del sueño europeo, aseguró.
El médico romano de Gladiador
En Gibara
El médico romano de Gladiador

Alexis Rojas Aguilera
Foto(s): Juan Pablo Carreras
GIBARA, Holguín.- Tiene imagen de Druida y luenga cabellera que recuerda al médico romano de Gladiador. Nació en Inglaterra, pero es irlandés con bastante de griego y chipriota. Lleva el mar y los vientos en la sangre y no desea recordar su edad (8-11-1944), pues “me siento tan joven”, dice, y una carcajada nada nórdica inunda la Batería Fernando VII. Su nombre: Josef Koumbas, compositor musical y actor.
Unas horas antes del inicio del IV Festival del Cine Pobre llegó, una vez más, a esta ciudad marítima del norte holguinero, “que tiene magia especial y cuna de un empeño cinematográfico de aliento popular, sitio donde estoy a gusto y tengo muchos amigos”.

Vine, señala, en la doble condición de músico y actor. Soy artista natural, aunque tengo título de honor de una de las más prestigiosas instituciones artísticas del mundo, la Central St. Martin School of Art de Inglaterra. Casi niño tuve el primer grupo musical y a los 17 años andaba por Australia, detrás de la música y el arte en general de sus autóctonos hijos, descubrimiento fascinante.
Viajar, conocer países y gentes, establecer relaciones, es desde entonces mi vida, con el puente que permite el arte. En 1990 llegué a Cuba para prendarme de ella, de su proyecto social humanista, su música, su arte y sus gentes.

“Alguna experiencia acumulé. La participación en proyectos comunitarios en Inglaterra fue de utilidad. Un día traje a Cuba la película “My left foot” y de la amistad con la familia de Christie Brown y con Daniel Day Lewis, patrocinador del Cuba Arts Fund, partió la integración de ese empeño, y con ello también la relación con Bobby Carcasés. En 1993, el Cuba Arts Fund era un hecho en Inglaterra. Ahora más gentes apoyan este empeño.
“Desde ese año resido temporalmente en Cuba, formo parte de la UNEAC y trabajo en varios proyectos musicales, con Los jóvenes clásicos del Son, Lucía Huergo, Roberto Carcasés, grupo Interactivo, César López y Hernán López Nussa, entre otros.
Un disco compacto, con el sello Abdala, está próximo a nacer, mientras fue concluido un demo con 10 temas míos y tengo una breve pero interesante aparición en una cercana serie del espacio Aventuras de la TV cubana. Lo aprendido como actor secundario en los filmes Merlin, Shakespeare enamorado y Gladiador, entre otros, de algo sirve.

La histórica Batería Fernando VII, obra militar fundacional de la ciudad marítima de Gibara, es punto de convergencia para los participantes del Festival Internacional del Cine Pobre, para cambiar impresiones, fraguar sueños, disfrutar de la brisa y del mar. Aquí transcurrió la entrevista:
Para Josef, la música es obsesión. “La música cubana es extraordinaria. Si al principio me atrajo el Jazz latino y luego la Salsa, hoy la percepción es más abarcadora. El talento de los músicos cubanos es enorme en cualquiera de sus vertientes y merecen aún mayor reconocimiento internacional. Hacía ahí encamino el esfuerzo”.
A Gibara la “descubrió” hace unos tres años, un lugar donde habita un maestro de la acuarela como Luis Catalá Maldonado. Vino esta vez atraído por la inteligente convocatoria de Humberto Solás para un evento nada elitista y muy democrático, con tremendo apoyo popular, espacio para la comunicación, el intercambio, para contar historias.
“Basta haber presenciado el desfile inaugural, para comprender el respaldo que tiene de pueblo y autoridades. Algo inolvidable. Por ello en un nuevo CD en producción tiene un tema titulado Gibara Maldonado, dedicado a Gibara y a Catalá Maldonado. Y piensa incursionar pronto en el cortometraje. La idea está en proceso”.
El Festival, aseguró, es cada año más popular y fuerte, bueno para Cuba y Gibara, para el cine, para los ideales nobles, para este cine que se abre paso con un gran nivel artístico.
Comenzó fiesta de Cine Pobre

Alexis Rojas Aguilera
GIBARA, Holguín.- Al abrigo de los versos que dicen: “…Viva Gibara, la Villa Blanca de los Cangrejos, la más hermosa de nuestro Oriente, la soberana, la soberana de los ensueños…” y con la caída del sol, dio inicio el IV Festival Internacional de Cine Pobre. Abel Prieto, integrante del Buró Político y ministro de Cultura, entre los presentes en esta fiesta del cine, extendida hasta el 23 próximo.
Cita que reúne en competencia a filmes de Bélgica, Tanzania, Egipto, Italia, Grecia, España, Argentina, Francia, Turquía, Marruecos, Colombia, Brasil y Cuba, tendrá subsedes en las ciudades de Holguín y Santiago de Cuba.

Igual que en las anteriores ediciones, la convocatoria señaló en competencia a proyectos de maqueta y guiones inéditos, cortos y largometrajes, documentales, obras experimentales y videoarte.
Este espacio de cine alternativo, conducido por el realizador Humberto Solás, quien pronunció el discurso inaugural, permitirá apreciar obras que resultan defensoras de identidades culturales opuestas al mercantilismo de las trasnacionales de las comunicaciones.

Entre las propuestas, están los foros para reflexionar en torno al séptimo arte, dedicados a la producción y distribución del audiovisual y la conferencia sobre el neorrealismo italiano y el cine latinoamericano.
Formarán el jurado, la actriz cubana Coralia Veloz, el director de fotografía Jacques Loiseleux (Francia), Rachid Ferciou (Túnez), Marta Méndez (Perú), Rigoberto Jiménez y Rafael Solás (Cuba), Jaime Noguera (España), la greco-italiana Alexandra Riccio y Paolo Pelli (Italia).
Como ya es tradicional, los premios (10 en total) consisten en tecnologías y ayuda a las producciones cinematográficas, aportados por entidades, entre ellas como Swiss Effects, CINERGIA, OIKOS, AECI, Instituzione Roberto Rosellini y el fondo de Naciones Unidas para la Cultura y la Ciencia (UNESCO).

La actriz cubana Aurora Basnuevo, recibirá un homenaje con la proyección de Adela, un corto cuya historia iba a formar parte de la película cubana Barrio Cuba, de Humberto Solás.
En el IV Festival de Cine Pobre (en presupuesto, pero no tal En el IV Festival de Cine Pobre (en presupuesto, pero no talento y altura artística, finalmente muy enriquecedor artísticamente) se exhibirá un ciclo de filmes Roberto Rosellini, muestras organizadas por la UNESCO, la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, entre otras.

Dentro del programa del IV Festival se consignan presentaciones en concierto de artistas como Haydeé Milanés, David Torres, Descemer Bueno y William Vivanco, la orquesta Original de Manzanillo y Ataché Habana, talentos holguineros y acciones circenses, puesta de teatro, exposición de artes plásticas y otras propuestas.
Un Hidalgo en Gibara

Alexis Rojas Aguilera
Foto(s): Juan Pablo Carreras
GIBARA, Holguín.- La figura humana, el hombre como actor esencial y casi único, centran la obra de Jorge Hidalgo Pimentel, quien con Cosme Proenza, integra un dúo superlativo en la plástica holguinera, aunque sus caminos expresivos sean muy diferentes.
Ahora, al amparo del IV Festival Internacional del Cine Pobre (en recursos financieros, pero riquísimo en altura artística), acaba de regalar su última propuesta: Cerca del mar…y veremos, una veintena de cuadros acogidos por un espacio gibareño monumental, su Casa de la Cultura.

La apertura de la muestra, un acto de amor y de unidad entre diferentes expresiones artísticas que han convergido aquí para trascender el ámbito meramente cinematográfico y darle categoría de hecho cultural totalizador, tuvo en Humberto Solás, inspirador del Cine Pobre, a un conductor eficaz de los primeros instantes.
Feliz, no hay duda, Jorge Hidalgo, también presidente de la UNEAC en Holguín, señaló a Granma que, las pinturas—trabajadas a base de acrílicos y tintas sobre cartulina—siguen la línea que apreció la crítica Samantha Crawford, cuando precisó: En Hidalgo se funden dos corrientes no antagónicas y muy reconocidas en nuestro Caribe: la magia y la expresión violenta. Si tuviera que catalogarlo diría que es un iniciado del expresionismo mágico.

Sobre el trabajo de este santiaguero de aplatanada raíz holguinera, intenso y extenso, que se niega a hundirse en el mar de los papeles y la soledad de un buró, el guionista y crítico Orlando Quiroga apuntó que, “Hidalgo es el milagro más legítimo y cercano a Antonia Eiriz”, mientras el poeta Roberto Fernández Retamar dijo: Los trazos negros, violentos, no deforman, por el contrario, reafirman la austeridad del color preciso sobre el blanco puro de la superficie. Ahí esta un gran artista.

“Soy así y no puedo ser de otra manera”, un hombre-artista y una obra, transparente, fiel, tierno, enérgico, consecuente con su actuar y pensar, aprecia, recordando al poeta Carlos Martí, y de algún modo también a lo que afirma el narrador y ensayista Reynaldo González, “no solo retrata lo que ve, sino lo que siente y presiente. El suyo es un trazo adusto, escueta síntesis y drástico dictamen, pasión y eficacia”.
La mayoría de los cuadros presentes en Gibara, subrayó, recrean las “estelas mayas”, visiones con las que trabó contacto en un reciente viaje por la tierra del Quetzal, suerte para él de un nuevo viaje a la semilla. Enhorabuena.
Guacamayos en Nicaro
Alexis Rojas Aguilera
Fotos: Juan Pablo Carreras

Mayarí, Holguín.- Menuda sorpresa para un amanecer. Aldo Rojas, presidente de la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) en la zona minero niquelífera de Nicaro, no podía dar crédito a sus ojos. Pero allí, como arcoiris, estaba una hermosa pareja de Guacamayos Azul-Amarillos.
¡Ñoooo!, se dijo. Esto si que es noticia, murmuró, mientras miraba la palma, donde la enamorada pareja había encontrado un nido para depositar sus huevos y de los que ya nacieron pichones —piensan-, aunque todavía no se sabe cuántos, pero que no suelen ser más de dos.
Ni corto ni perezoso, como buen amante de los animales que es, convocó con urgencia a la nutrida membresía local de ACPA, para hacer de su protección, a la que se han sumado pioneros, jóvenes y numerosos vecinos de la localidad, sobre todo de el barrio de Cabal, una tarea, un desvelo de primer orden.

El Guacamayo Azul y Amarillo o Azuliamarillo es natural de América Latina, pero una vez también fue habitante de Cuba. Solamente que la depredación de los bosques, la caza indiscriminada, la reducción de sus hábitat, acabó con su presencia, junto con la de los primitivos pobladores.
Hoy se encuentran en estado natural en Panamá, Colombia, Venezuela (al sur del Orinoco), las Guayanas, Ecuador (región Amazónica al este), Perú (región Amazónica al este), Bolivia (región Amazónica al norte y este), Paraguay y Brasil (hasta Mato Grosso y Sao Paulo).
Prefiere las selvas tropicales, especialmente común en las que se inundan todos los años (selvas de várzea) y bosques en tierras pantanosas. Gusta ocupar la zona entre el nivel del mar y los 700 metros de altitud, aunque parece preferir los 500 metros como promedio y andar en parejas o en grupos de hasta más de 25 ejemplares.
En las últimas horas, según conoció Granma, a la pareja inicial se unió otra pareja de Guacamayos, esta vez del tipo Rosado (Rojo), para incrementar la exhuberancia del espectáculo aéreo inimaginable. Verlos volar, serenos, seguros, confiados, es placer infinito, comentó Aldo.

El cariño por los Guacamayos, que hace años se reproducen de forma controlada en la reserva ecológica de Cayo Saetía, al norte de la península de Lengua de Pájaro, llega hasta procurarles alimentos, que sitúan en techos de varias viviendas del reparto Cabal, entre ellas las de Raúl Velásquez y Anita Torres, fundamentalmente frutas, semillas y plátanos maduros. Verlos alimentarse es parte del jolgorio.
Los Guacamayos, como otros psitácidos, pueden ser criados en cautiverio con cierta facilidad, pues tienen un temperamento dócil y afectuoso, “demasiado afectuoso” en algunos individuos, lo que exige, a veces, mucha atención de los humanos.
Estas aves alcanzan longitud que varía de 73 a 86 centímetros de cabeza a cola y peso de 1 040 a 1 286 gramos.
Por lo pronto, mientras no los recojan sus criadores “oficiales”, los vecinos de Nicaro, poblado ubicado en la península de Lengua de Pájaro (costa Sur de la Bahía de Levisa) y surgido en 1942, disfrutan de esta inusual visita aérea y sueñan con que un día, de nuevo los bosques cubanos, tengan entre sus maravillas aladas a los Guacamayos.
Júpito, como casabe a falta de pan
Júpito, como casabe a falta de pan
Alexis Rojas Aguilera
Foto: Juan Pablo Carreras
HOLGUIN.- De que las cercas de la ganadería holguinera son cada vez más verdes, casi no cabe duda. De hecho, parece que el hormigón esta cediendo espacio a los dueños naturales, ciertas especies arbustivas autóctonas.
No por gusto, ni capricho, las divisiones de los potreros, los espacios entre áreas de pastoreo, las marcaban históricamente plantas como el llamado Júpito, Piñón Florido o Bien Vestido y otras, entre los horcones esquineros.
Además de resultar incomparablemente más barata la postería viva de Júpito, por ejemplo, que la de hormigón armado, sus restantes ventajas son de más aprecio para el ganadero. Pero la economía es importante.

Se trata de una opción de sombra, muy necesaria para el descanso de los animales y sus procesos digestivos. Y también es una fuente de alimento apetecida por los vacunos.
Funcionan como las leucaenas para el ramoneo del rebaño y sus propiedades proteicas resultan atractivas. Es para el ganado como el casabe a falta de pan.
También, aunque el esfuerzo físico pudiera ser mayor para mantener las cercas vivas, que las muertas, vale la pena por lo que favorecen a los animales.
El Júpito es una maravilla vegetal. Es planta melífera, puede dar leña y sus hojas secas y molidas en harina, resultan una base, dicen que buena, para la fabricación de piensos criollos.
De hecho, en América Central, el Júpito, llamado por igual Piñón Florido, es conocido por Piñón Cubano y se cultiva en plantaciones de hectáreas y más hectáreas, para la obtención de harina.
Sin embargo, como si allá resulta para la producción de pienso animal, en Cuba, país de origen del Bien Vestido, todavía está por hacerse el primer kilogramo de harina. Sería singularmente bueno masificar el uso de esta gracia de la naturaleza, para mejorar el alimento animal.
Trabajo claro está, tiene, pero plenamente justificado. Y los costos son reducidos, incluidas las plantaciones a partir de estacas, los depósitos (recipientes) para la recolección y secado de las hojillas, el molino para hacerlas harina, y los demás complementos se le adicionan después. Pero este asunto no acaba de entrar en el corazón y la cabeza de los ganaderos.














